Nuestro Seder

25 de abril 2005

 

Y contarás a tus hijos.

Y vaya si hemos contado en la reunión de anoche.

 

Mesas redondas con manteles blancos, platos y vasos azules, velas, calidez, clima de fiesta. Nuestro seder, nuestro canto a la vida y a la libertad, nuestro recuerdo de haber sido esclavos en Egipto, vivos, vibrantes, abiertos al futuro.

 

Leímos la Hagadá por turnos. El canto a la continuidad y a la lucha en contra de la opresión, la proclama judía de la pertenencia y la identidad leída por sobrevivientes y por hijos de sobrevivientes. Las canciones en idish, en hebreo. Los brindis.

 

El trabajo de nuestra gente en el armado del seder, en la deliciosa provisión de comida, liderado en cada detalle por Frida, (con gente que se ocupó de las ensaladas, del gefilte fish, del vino casero, del gulash, de los farfalej, la matsá, la ensalada de frutas, las bebidas, las masitas, el café, el menú escrito un poco en broma, los textos de las canciones, el personal que colaboró), no faltó nada y se vivió el espíritu grupal de lo que sale bien porque se hizo con amor.

Dice Silvia: ... quisiera agradecerle a Dios y acá abajo a todos los que participamos en este Seder de Pesaj, que en verdad no fue ortodoxo, en el sentido que no se sacó de ningún libro de "fuente reconocida", sino que se logró con el inmenso amor que puso Aída en seleccionar los mejores bocados de cada texto y la religiosa dedicación de Frida que en cada preparación pone su alma y su esfuerzo.... Y gracias a cada uno de todos nosotros, los que estuvimos y que no puedo nombrar, porque gracias a Dios, fuimos muchos, y repito, que estuvimos presentes en este Seder y nos permitimos transitarlo en espíritu religioso y transformador. Con todo mi amor, Silvia Weisz

 

Lea nos contó, con su voz firme y bien plantada vestida de nostalgia, dolor y humor, que estaba cumpliendo 60 años. Que ese mismo día, 60 años atrás, volvía a nacer cuando descubría que ya no había nazis guardianes cerca suyo y del puñado de muchachas esqueléticas, hambreadas y desahuciadas con las que estaba. Le cantamos gozosos el feliz cumpleaños, en idish.

 

Compartimos la solicitud de Uki Goñi llegada por e-mail- de que el gobierno argentino reconozca públicamente el contenido de la Circular 11 (12 de julio de 1938), la que instruía secretamente al servicio diplomático que no extendiera visados a los judíos. La solicitud es también para que finalmente, a 60 años de terminada la guerra, sea derogada: porque aún está vigente!  U.Goñi recibirá adhesiones y apoyos, en especial, nuestros testimonios, en su dirección uki@ukinet.com (a continuación de la crónica está su solicitud al canciller, una carta que llegó hoy con más detalles y el documento secreto al que hace mención).

 

Hélène trajo como invitados a Michel Azaría, presidente de la comunidad francesa sefaradí, que en perfecto castellano, relató su gesta por conseguir que la placa de recordación en el memorial de Auschwitz-Birkenau estuviera también en judeo-español, honrando a las víctimas de Rodas y Salónica. Su otra invitada fue Ruth Arciniega, española, que habló sobre el campo de concentración francés de Gurs y algunas vinculaciones entre la Shoá y la Guerra Civil Española.

 

Gabriel Seisdedos nos contó de un encuentro casual que tuvo en la Patagonia. En una cola, un turista belga notó que llevaba el video Aquellos niños. El tema generó la conversación. Encrucijadas notables. Le contó que su esposa perteneció a una familia belga que salvó en Bruselas a más de 50 niños judíos. Toda su familia, sus padres, abuelos, tíos. Ella sólo tenía 4 años por lo cual no se atribuye nada en la gesta de salvación, se reconoce tan solo como testigo. Esta historia, contada anoche en el seno de varios salvados en similares condiciones, generó aún una sorpresa. Aída había estado en un orfanato en Bruselas 9 meses después de la guerra, cuando tenía sólo 2 años. Lo único que sabía era que se trataba de gente confiable, tanto que su padre, que no tenía dónde y cómo cuidarla, la había dejado tranquilo en sus manos. El encuentro fortuito de Gabriel en una cola de frontera, su visita a nuestro seder, su relato de la historia de esta familia de salvadores confluyó en que tal vez Aída pueda recuperar esa parte de su vida y quizás agradecer a la gente que la acogió y protegió cuando sus padres no podían.

 

También compartimos la actividad que llevamos a cabo en Macabi el viernes pasado, 22 de abril. Invitados por la escuela de madrijim, fuimos para trabajar con los chicos que están preparándose para el día de la shoá y para encarar su trabajo futuro con chicos, sabiendo qué y cómo decir. Para esta ocasión, y de manera inédita, invitaron a sus padres. 50 chicos y 30 padres nos esperaban expectantes. Habían conocido algunas de nuestras historias leídas en el libro "Los niños escondidos" y vistas en la película "Aquellos niños". Organizamos 3 grupos, dos de chicos y uno de grandes. En cada uno fuimos un sobreviviente y un hijo de sobrevivientes. El tema común era "A quién le importa la Shoá?" y a partir de allí, con la presencia privilegiada del testigo y protagonista, se desgranaron preguntas, reflexiones, comentarios, propuestas y se pudo expresar algo de lo que fue, algo de lo que es, ese algo que está tan lejos de los estereotipos habituales y de los lugares comunes tranquilizadores.
Perdón por este "bis", pero se me había quedado en el tintero y es en gran medida el sentido prospectivo de nuestra asociación, lo que resignifica y otorga un objetivo a nuestro grupo y a nuestra tarea.

 

 Y el broche fue el relato de Inés, una historia de pesaj, excelentemente bien elegida, que termina con el consejo de su bobe que dice que para que una comida tenga “ese” taam… se necesita a bisale dus, a bisale ients, pero, fundamentalmente, mucho amor.

 

De emoción en emoción, de relato en relato.

Y contarás a tus hijos. Nuestra noche de pesaj fue un rito vivificante de pasaje.

Jag Sameaj!

Lejaim!

 

 

 
 Diana Wang
GENERACIONES DE LA SHOÁ EN ARGENTINA
 

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Texto de la carta al Canciller Rafael Bielsa, con copia entregada el 21 de abril de 2005 al Embajador y Representante Especial de Derechos Humanos, Horacio Méndez Carreras, referente a la Circular 11, del año 1938, que prohibió el otorgamiento de visas a judíos que huían del Holocausto.

Dr. Rafael Bielsa
Ministro de Relaciones Exteriores
Esmeralda 1212, Buenos Aires

Estimado Canciller:

En aplicación de la inhumana "Circular 11" emanada de Cancillería en 1938, mi abuelo Santos Goñi, cónsul argentino en el exterior durante la Segunda Guerra, denegó visados a judíos que huían del Holocausto, condenando a muchos a una segura muerte en esos años terribles.

Por esa razón, tuvo usted la amabilidad de recibirme en su despacho el 2 de septiembre del 2003, para escuchar mi petición de que esa orden sea tardíamente derogada y dada a la luz. Le informé además que un original de la misma subsistía en el archivo de la Embajada Argentina en Estocolmo, firmada por el entonces Canciller José María Cantilo, el 12 de julio del 1938. Usted halló el documento donde yo le indiqué, y en una reunión posterior, se me exhibió el hallazgo. Sin embargo, la orden no ha sido aún derogada.

La eminencia del 60 aniversario del fin de la Segunda Guerra, este 8 de mayo, me mueve a renovar el pedido de derogación como mínimo gesto de reparación por todas las muertes resultantes de la aplicación de la “Circular 11” por mi abuelo y tantos otros funcionarios de aquella Cancillería.

Atentamente, Uki Goñi

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Carta recibida en el día de la fecha en respuesta a la que le enviara comentando la repercusión en la reunión:

 

Gracias por el interés del grupo de ustedes en este tema. Adhesiones grupales o individuales, todas valen.

Yo conozco desde chico las dificultades que sufrieron los judíos que deseaban llegar, pero las conozco del otro lado, del lado de los que prohibían su entrada. Sabía que había una orden secreta, sabía que a los diplomáticos había que coimearlos, sabía como murieron muchos intentando cruzar desde Bolivia a pie. Investigando, comprobé documentalmente lo que sabía por relatos, encontré la Circular 11, encontré abundante documentación sobre las coimas que cobraban los diplomáticos, y también encontré documentación secreta del Ministerio del Interior que muestra como se intentó cerrar el paso a los que entraban ilegalmente por la frontera terrestre.

A la Argentina llegaron más judíos que a otros países de América, pero no porque Argentina los recibiera, sino a pesar de que los rechazaba. La razones son tres, acá ya estaba la comunidad más importante que actuaba de poderoso imán, Argentina era el país más deseable por sus posibilidades económicas y porque los diplomáticos argentinos se dejaban coimear más fácilmente.

Los refugiados españoles también sufrieron trabas, pero en las familias de los diplomáticos de aquella época, la mía propia y otros casos que conozco, se hablaba siempre de la prohibición a los judíos y de las coimas que se cobraban y cuál diplomático cobraba o no cobraba coimas.

Uki