CONVOCATORIA:
 
Queridos hermanos,
 el próximo lunes 23 tendremos nuestra reunión del mes de mayo.
Será en el salón de nuestra querida Eva, en Melincué 3655 a las 8 de la noche.
 En la reunión pasada hablamos mucho de nuestras infancias, de nuestras adaptaciones para los que vinimos de Europa, en aquellos primeros años...
Quedó picando un tema que varios mencionamos pero no ahondamos: El antes del antes.
De entre las varias frases que podrían identificarnos a los hijos de sobrevivientes de la Shoá, hay dos que podrían sustentar el tema de esta reunión:
 
- "Lo más importante de mi vida pasó antes de que yo naciera"
- "En el principio fue la Shoá"
 
Para muchos de nosotros, éstas son vivencias marcadoras: la sensación de que nuestra vida es una continuidad de algo en lo que no participamos y al mismo tiempo, el corte en la continuidad, la ausencia del antes del antes. Las cosas no tienen comienzos ni fnales abruptos, las cosas van siendo, cambiando, mutando, creciendo, sumando, mezclándose.... Algo de esos ingredientes con los que estamos hechos, no nos son del todo conocidos.
 La continuidad, los legados, los mandatos, los hilos visibles e invisibles de la transmisión transgeneracional, son parte constitutiva de quienes somos. Muchos de nosotros, no conocemos acabadamente ese pasado, el pasado de nuestros padres cuando la vida no anticipaba lo que iría a sobrevenir, cuando vivían una vida "normal", como la de cualquiera. Ponernos en contacto con todo ello sigue el camino que hemos emprendido en la reconstrucción de partes acalladas de nuestra identidad. 
 Si alguien tiene fotos u otros documentos y los quiere traer para compartirlos, serán un testimonio que nos permitirá "entrar" más de lleno en ese pasado sobre el que también estamos parados. Cumpleaños, paseos, celebraciones, casamientos, actividades deportivas y culturales.... esas fotos u objetos o recordatorios pueden abrirnos la puerta a un mundo, una cultura, una cosmovisión que fue borrada, perdida, arrasada y probablemente, desgarradamente añorada por nuestros padres en su adaptación tanto a la supervivencia como al nuevo país.
 Serán bienvenidos sandwichitos, pletzalej o algún budincito o masitas.... a las 8 y sin comer, nos empieza a hacer ruido la panza.
 Abrimos la posibilidad a todos los que estén interesados en integrarse a nuestra Asociación, Generaciones de la Shoá en Argentina, que hemos constituido pensando en generar un espacio para los sobrevivientes, para nosotros y para nuestros hijos y nietos y para los que sigan y quieran. Un espacio de encuentro, reflexión y aprendizaje entre pares. Si desean asociarse, los invitamos calurosamente a hacerlo. Nuestra cuota es de 100$ por año lo que nos permite llevar a cabo las actividades que van surgiendo.
 A los que quieran y puedan venir, nos vemos el lunes que viene. A los que no, les mando mi cariñoso saludo y sepan que estamos aquí. Diana

 

 
LA CRÓNICA:
 
Reunión del 23 de junio de 2005
 
queridos hermanos,
 
Nuestra reunión de anoche, diferente de las habituales, tuvo, sin embargo, el calor y el color que nos es particular.
 
Dos recién llegadas de Marcha por la Vida, y las fotos, y las historias, y las vivencias y la vieja Polonia que sigue hiriendo en el dolor, en la añoranza de lo no conocido, en la dificultad de comprender y en el reconocimiento de que hay allí parte del mundo que habíamos construido y en el que tal vez aún viviríamos si no hubiera sido por.... Y hay dos que están por viajar, también a Polonia. El tema estuvo muy presente, y el renacimiento de la vida judía allá en la sed por el regreso de quienes lo van descubriendo y eligen ser judíos, los nietos.  Enigmas, fronteras....la vida que sigue sus cursos misteriosamente.
 
La ronda de presentaciones -había cuatro personas nuevas- nos llevó casi todo el tiempo. Tiempo ganado, como siempre, porque no nos cansamos de oír otro pedazo de nuestra historia encarnado en un otro como nosotros. ¿Cómo se dice? ¿iberbet? ¿puj? ¿koldre? ¿acolchado? ¿ pérene? ¿cómo se llamaba en casa ese testimonio de nuestros abrigos infantiles y de la Europa, pedacito de calor portátil que algunos aún guardan como su más preciado tesoro? Y la sorpresa de ver cúantos de nosotros somos hijos únicos (ayer, casi la mitad). Las preguntas, las hipótesis, las sugerencias. No querían tener más hijos. No querían tener ninguno después de los que habían perdido. Había que repoblar el mundo de judíos, los sobrevivientes tenían que tener hijos. El baby boom de los campos de desplazados, la vida que pujaba por seguir sin pedir permiso. ¿Querían o no querían? ¿Debían y temían? Querían pero la inmigración era difícil, la vida era difícil. Sabían lo que otros no sabían, sabían que a veces no se podía proteger a los hijos. Sabían y querían. Querían y temían. Todo es válido. Todo enseña y escuchamos cada hipótesis. Un hijo único. A lo sumo dos. Y nos volvimos a mirar y a reconocernos en este aspecto en el que muchos no habíamos pensado.
 
Y finalmente compartimos las fotos que habíamos traído, fotos de nuestra prehistoria, del antes del antes, de cuando nuestros padres vivían en la inocencia de lo que sobrevendría. Iban al cine, al teatro, a excursiones, a casamientos, cumpleaños, conferencias, cafés, paseaban por las calles, vestían elegantemente, las mujeres se maquillaban, sonreían, se veían jóvenes... veíamos las calles, las veredas, los negocios, la vida que fluía, florecía... De ahí venimos. Antes de las sombras, antes de las cenizas y el agujero negro del horror, hubo esta vida que también nos pertenece y también es nuestro legado y también tenemos la misión de volverlo a la vida, de incorporarlo, de hacerlo nuestro porque lo es, lo sepamos o no. No todos, pero algunos de nosotros asumimos nuestra identidad judía vestida de la experiencia de la shoá. Estas puestas en contacto con el antes, forman parte de la línea de recuperación de la identidad judía positiva, la de la vida cultural, social, familiar, científica, deportiva.
 
Fue un momento desordenado, caótico, porque las fotos iban y venían y se armaron corrillos de dos o tres en donde nos contábamos "aquí pasó esto" o "mirá la ropa de mi mamá" o "esta era la primer mujer de mi papá".... Tan vivo, desordenado y caótico como la vida misma, un remedo de ella en clave de recuerdo, resucitación y celebración. Por eso digo, fue diferente, pero siempre me voy con la sensación agradecida de este espacio que me es tan esencial (perdón por el comentario tan personal).
 
Está abierta la invitación a integrar nuestra asociación Generaciones de la Shoá en Argentina que nos permitirá seguir con las reuniones y hacer las actividades que hemos comenzado en el Encuentro De Cara al Futuro. Probablemente nuestra próxima reunión será el 27 de junio.
 
El próximo jueves 2 de junio, a las 19hs, se presentará en AMIA "Los niños escondidos", el libro que reúne la voz de 30 sobrevivientes de la shoá que eran chiquitos entonces. Los invito a que compartan este momento y sumen sus presencias a esas voces.
 
Un abrazo fraterno, Diana