NIÑOS DE LA SHOÁ EN ARGENTINA

Boletín N. 11. Agosto 2001.

 

 

 

Queridos amigos,

Tiempos de riesgo. Invierno en Buenos Aires. La frase “riesgo país” nos sume en la incertidumbre pero nuestra existencia es un testimonio vital. Recordemos que nosotros mismos somos evidencia de que los milagros existen, de que aún cuando todo indique que no hay salida, siempre se encuentra alguna, de que hasta hay enfermos incurables, desahuciados, que siguen vivos para sorpresa de la todavía rudimentaria medicina. El ser humano puede más de lo que supone, tiene más recursos de los que cree y muchas veces, enfrentado a situaciones críticas, riesgosas, límites, produce conductas creativas que él mismo no se sabía capaz de producir. Si bien es arriesgado trasladar esta noción a un país, arriesguémonos –nosotros que no le tememos al riesgo- y pensemos que si nosotros hemos salido vivos de las Shoá, hay esperanzas para el mundo.

 

 

 

También somos humanos. Queremos pedirles disculpas por la diagramación de nuestro boletín anterior que salió sin espacios, ni títulos, ni la disposición que permite la lectura jerarquizada y ordenada. Esperamos que con la inteligencia, paciencia y cariño habituales hayan superado el inconveniente.

 

 

 

 

 

Las últimas reuniones

-11 de junio, Daniel Goldman, rabino de la comunidad Bet El, él mismo hijo de sobrevivientes de la Shoá, compartió con el grupo su experiencia de haber llevado una vida normal, lo que permitió volver a hablar sobre la capacidad de reconstrucción vital que muchos de nosotros hemos sido capaces de ejercitar. Compartió con el grupo la tarea solidaria que se realiza en Bet El dado el contexto de exclusión económica creciente que estamos viviendo. La red solidaria proporciona alimentos a quienes lo soliciten y también  da de comer a los necesitados, tanto judíos como no judíos. El grupo recibió conmovido su relato y se comprometió a colaborar con alimentos no perecederos.

-23 de julio,  en la sede del IWO, que otra vez nos recibió con su habitual amabilidad nos abocamos al tema de las relaciones entre los judíos polacos y los católicos polacos. El disparador fue el poderoso revuelo despertado, especialmente en Polonia, por el libro de Jan Gross, “Neighbours. The destruction of the jewish community in Jedwabne, Poland” (Vecinos. La destrucción de la comunidad judía de Jedwabne, Polonia). El libro ofrece la crónica descarnada de la matanza en el pogrom del 10 de julio de 1941, en el cual la casi totalidad de los 1600 judíos que habitaban el pueblo fueron masacrados por muchos de sus vecinos no judíos ante la indiferencia o incapacidad de reacción del resto. La orgía de sangre llevaba a cabo a lo largo de todo el día, culminó con el arreo de los sobrevivientes a un granero donde fueron quemados vivos. Debido a que la teoría de los polacos había sido que ellos mismos fueron víctimas de los nazis, la publicación del libro abre el tema de la culpa activa y militante de los polacos (¿algunos? ¿muchos? ¿pocos? ¿todos? ¿cuántos) en el asesinato, denuncia y apropiación de bienes de sus vecinos judíos. Irene Dab, regresada pocas semanas antes de un viaje a Polonia, trajo material periodístico que evidencia la profundidad de la revisión en la que están abocados los polacos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Muestras y eventos.

-Homenaje a Jan Karski. El 20 de junio, se homenajeó a Jan Karski en la Embajada de la República de Polonia, organizado en colaboración con The International Raoul Wallenberg Foundation.  Jan Karski fue un héroe de la resistencia polaca recientemente fallecido (1914-2000). Bautizado como Jan Kozielewski, Karski nació en el seno de una familia católica y fue educado por los jesuitas. Estudió leyes a inició la carrera diplomática. Durante los oscuros tiempos de la Segunda Guerra Mundial, Jan Karski se enroló como mensajero de la resistencia polaca clandestina. Jan Karski fue uno de los primeros testigos verdaderamente confiables del Holocausto que brindaron testimonio a las fuerzas aliadas. Arriesgó su vida para conocer de primera mano lo que la Alemania de Hitler hacía con los judíos. Brindó a los aliados un pormenorizado informe de las atrocidades llevadas a cabo por los nazis sólo para que la información cayera en oídos sordos.

-Homenaje a Aristides de Sousa Mendes. El 26 de julio se inauguró la exhibición conmemorativa, “Vidas Poupadas” (vidas salvadas) sobre el diplomático portugués de Sousa Mendes. Organizado por The International Raoul Wallenberg Foundation conjuntamente con la Ambaixada de Portugal, tuvo lugar en la sede de ésta última. Aristides de Sousa Mendes era el Cónsul General de Portugal en Bordeaux, Francia, en la primavera de 1940 cuando la “blitzkrieg” (guerra relámpago) nazi desbordó las defensas francesas en Sedán el 14 de mayo. Una multitud de diversas nacionalidades, entre ellos miles de judíos, llegó a la ciudad francesa con la esperanza de obtener una visa de tránsito hacia Portugal desde cuyos puertos se podía viajar a América. A pesar de las directivas del gobierno del dictador portugués Premier Antonio de Oliveira Salazar que prohibían a sus diplomáticos extender visas  “a judíos expulsados de sus países de origen”, Sousa Mendes emitió miles de permisos de tránsito no sólo en Bordeaux sino también en Bayona y en las calles de Hendaya, en la frontera con España. Gracias a su gestión alrededor de treinta mil refugiados recibieron ayuda, entre ellos diez mil judíos que evitaron la muerte en los campos de exterminio. “Entregaré una visa a toda persona que la necesite, pueda o no pueda pagarla. Actuaré como mi conciencia de cristiano me lo indica” solía decir. Por desobedecer al dictador fue expulsado sin beneficios del servicio exterior portugués y la mención de su nombre fue prohibida por décadas en Portugal. Vivió el resto de sus días como un marginado, perdió su casa y murió en la más absoluta pobreza el 3 de abril de 1954. Recién en 1987 el Presidente Mario Soares le otorgó la Orden de la Libertad y públicamente pidió perdón a sus familiares por las injusticias cometidas.

-Encuentro AMIA: Recreando la cultura judeoargentina: 1894-2001, en el umbral del segundo siglo. 11 al 14 de agosto. Con gran asistencia de público tuvo lugar este evento que contó con la participación de distintos invitados y panelistas. Actividades de reflexión, debate, culturales coexistieron con propuestas, inquietudes, lecturas de poemas, canciones, teatro. Diana Wang integró el panel “Lo judío en mi obra” junto a Aída Bortnik, Mario Goloboff y Diana Sperling. Habló de la voz de los sobrevivientes y de la importancia de la Shoá en su aspecto didáctico como ejemplo que invita a la reflexión y al aprendizaje de conductas responsables para la vida de hoy.

 

 

 

Las dos caras de la vida: llorar y reír.

La tristeza: fallecimiento de Moisés Stupnik.

En los años en que nos hemos ido reuniendo, han pasado diferentes cosas en los miembros del grupo. Nacimientos de nietos, festejos, conmemoraciones, enfermedades y recuperaciones. Hemos compartido cada una de esas cosas como suele hacerse en una familia: con alegría cuando se trataba de eventos felices, con empatía cuando se trataba de situaciones de preocupación. Hoy estamos tristes y doloridos porque una de nuestras participantes, Mira Stupnik, ha sufrido la desdicha de perder a su compañero de toda la vida. “Un hombre bueno” nos dice Lea, también sobreviviente que colaboró en la salvación, muchas veces heroica, de otros judíos en Lomza y Bialistok. Sabemos del espíritu de lucha  que siempre ha sostenido a Mira, de su coraje y vitalidad hoy duramente desafiados. Uno nunca está preparado para la muerte. Ni siquiera nosotros, los sobrevivientes de la Shoá. Vaya por este medio nuestro abrazo cariñoso a Mira, que será efectivo y concreto en nuestro próximo encuentro.

La alegría: Rosh Hashaná.

El 17 de septiembre comenzará nuestro año 5762. Recibámoslo con la esperanza que ha caracterizado a la supervivencia del pueblo judío en general y de los sobrevivientes de la Shoá en particular. Esperanza de encuentro de caminos eficaces en nuestro país, esperanza de paz en la guerra palestino israelí, esperanza en nosotros mismos y en nuestra propia capacidad de mirar hacia delante y transmitir nuestro mensaje a las generaciones más jóvenes. Que nuestro brindis “Por la Vida” sea una promesa renovada de memoria y transmisión.

 

 

 

Texto sorprendente de Mark Twain

Si la estadística es correcta, los judíos constituyen sólo el uno por ciento de la raza humana. Es decir, una ligera infinitesimal y nebulosa mota de polvo estelar perdida en la gran Vía Láctea.

En consecuencia, el Judío debiera ser casi inexistente. Sin embargo no lo es, siempre se ha hecho escuchar.
Es tan importante en este planeta como cualquier otra persona y su participación en el intercambio comercial excede en mucho la proporción correspondiente a la pequeñez de su tamaño.
Sus contribuciones en la lista mundial de nombres en literatura, ciencia, arte, música, finanzas, medicina y enseñanza están tan también lejos de cualquier proporción según la magra cantidad de sus miembros.
En todas las épocas ha peleado una lucha maravillosa, y lo ha hecho con las manos atadas a la espalda.
Podría sentirse envanecido consigo mismo y debiera ser perdonado por ello. Los egipcios, los babilonios y los persas surgieron, llenaron el planeta con sonido y esplendor, se desvanecieron en el polvo del sueño y desaparecieron.
También los griegos y los romanos, que vinieron después, ensordecieron al mundo con su ruido potente pero ya no están.

Otros pueblos han surgido y sostenido su antorcha en alto por un tiempo. Pero se consumieron y hoy observan mudos sus ocasos o se han evaporado.
El Judío los vio a todos. Los venció a todos y es ahora quien siempre fue, sin exhibir ninguna decadencia, ningún deterioro debido a la edad, ningún debilitamiento de sus miembros, ninguna lentificación de sus energías, ningún entumecimiento de su atención o de su mentalidad combativa.
Todo es mortal, salvo el Judío. Todas las otras fuerzan han pasado, pero él permanece. Amen.

 

Harper´s: “Mark Twain´s comments on Jewish People”, septiembre 1899.

Este maravilloso artículo fue escrito cuando el antisemitismo tuvo una amplia difusión en los Estados Unidos. Importantes compañía no empleaban judíos. Tampoco las universidades admitían judíos o limitaban su ingreso con estrictas cuotas. Gente “respetable” como Ford o Edison, expresaban abiertamente su antijudaísmo. Ésta fue la respuesta de Mark Twain

 

 

PROXIMAS REUNIONES (agéndelas)

Tendrán lugar el lunes 27 de agosto en la sede del IWO está invitado Paul Harmony que hablará sobre genealogía judía. Las dos siguientes serán el 24 de septiembre y el 15 de octubre. En la primera la profesora Esther Szwarc disertará sobre poesía y canciones en idish.

Recuerde llamar a nuestros teléfonos para confirmar el lugar donde se realizarán.