|
Miembros de la Federation of Jewish Child Survivors of the Holocaust |
Boletín número 1 – agosto 1999
QUIÉNES SOMOS? Presentación por Irene Dab
Somos niños judíos sobrevivientes del Holocausto que vivimos en Buenos Aires y nos reunimos desde hace 1997. Un grupo de personas judías que éramos niños o adolescentes muy jóvenes durante los años del Holocausto en Europa. Somos de los pocos afortunados que sobrevivimos a los guetos y a las terribles persecuciones, ya sea escondidos en orfelinatos, claustros, bosques o en casas de familias cristianas que arriesgaban sus vidas para salvarnos.
Somos los últimos testigos vivientes de los horrores que perpetró el nazismo y sus colaboradores contra el pueblo judío en Europa. Todos hemos perdido familiares muy cercanos, hermanos, padres, abuelos, tíos, primos.
Como últimos testigos vivientes, sentimos que es nuestro deber y nuestra obligación contar y contar miles de veces los hechos tal como ocurrieron. Por un lado para preservar la memoria y rendir homenaje a los millones de muertos de nuestro pueblo, y, por otra parte, porque existen escritos en los que los trágicos sucesos han sido alterados y negados, como si fueran un invento de los judíos. Esto se encuentra todavía en textos escolares, revistas y algunos multimedios. Es nuestra sagrada misión: denunciar a los negadores de la Shoá.
Durante largos años no hemos hablado con nadie de lo que fueron nuestras historias. A pesar de que ya pasaron más de cincuenta años desde aquella épocas tremendamente difíciles, está todo tan presente que parece que sucedieron hace muy poco.
QUÉ HACEMOS?
Nos reunimos una vez al mes en nuestras casas. En nuestros encuentros compartimos las historias personales e invitamos a personas que se ocupan de estos temas desde todos los puntos de vista, debatimos, aprendemos, presentamos videos y películas. También comentamos las diferentes actividades que cada uno va desarrollando, como ser: dar charlas en las escuelas para jóvenes, tanto judíos como no judíos, presentaciones en diferentes audiciones de radio y televisión, presentación de libros, publicación de artículos....
Por otra parte nos apoyamos mutuamente. Nos sentimos muy bien integrando este grupo ya que existe en él un profundo entendimiento por la historia de cada uno y por lo que fuera nuestra niñez y la temprana juventud, dadas las experiencias similares que nos tocaron vivir. Tenemos en común una historia de infancia tristísima junto con una enorme fortaleza para vivir dignamente y proyectarnos.
PROXIMAS REUNIONES:
9 de agosto, en casa de la familia Kertesz. Tema: ¿Somos sobrevivientes?
6 de setiembre, en casa de la familia Gutkowski. Tema: Hélène comparte su obra acerca de la importancia de los testimonios orales en la cultura sefaradí.
Informaciones para compartir.
The Claims Conference
15 East 26th Str. – Room 906 – New York, NY 10010
tel. 212-696-4944 – fax 212-679-2126
Info@claimscon.org
YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY
Querido amigo:
éste es un espacio para compartir nuestras experiencias, para darnos a conocer e invitar a otros como nosotros. Si tiene algo escrito para compartir con nosotros, háganoslo llegar.
¿COMO CONTACTARNOS?
Llamando a
Frida: 4773-9968 o
Caty: 4783-0373
YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY
LA LECCIÓN DE LOS GANSOS
El próximo otoño, cuando veas a los gansos dirigiéndose hacia el sur para el invierno, fíjate que vuelan formando una V. Tal vez te interese saber lo que la ciencia ha descubierto acerca de por qué vuelan en esa forma.
Se ha comprobado que cuando cada pájaro bate sus alas, produce un movimiento en el aire que ayuda al pájaro que va detrás de él. Volando en V la bandada completa aumenta por lo menos un 71% más su poder que si cada pájaro volara solo.
Las personas que comparten una dirección en común y tienen sentido de comunidad pueden llegar adonde desean más fácil y rápidamente porque van apoyándose mutuamente.
Cada vez que un ganso sale de la formación, siente inmediatamente la resistencia del aire, se da cuenta de la dificultad de hacerlo solo y rápidamente regresa a su formación para beneficiarse del poder del compañero que va adelante.
Si nosotros tuviéramos la inteligencia de un ganso nos mantendríamos con aquéllos que se dirigen en la misma dirección.
Cuando el líder de los gansos se cansa, se pasa a uno de los puestos de atrás y otro ganso ocupa su lugar.
Obtenemos mejores resultados si tomamos turno haciendo los trabajos más difíciles.
Los gansos que van detrás, graznan para alentar a los que van adelante, para mantener la velocidad.
Una palabra de aliento produce grandes beneficios.
Finalmente, cuando un ganso se enferma, cae herido por un disparo, otros dos gansos salen de la formación y lo siguen para ayudarlo y protegerlo. Se quedan acompañándolo hasta que esté nuevamente en condiciones de volar o hasta que muera y, sólo entonces, los dos acompañantes vuelven a su bandada o se unen a otro grupo.
Si tuviéramos la inteligencia de un ganso, nos mantendríamos uno al lado del otro apoyándonos y acompañándonos.